| ¿Se puede
vivir decorosamente con el salario
promedio en Cuba?
Vladimiro Roca Antúnez,
La Habana, Cuba |
Hace
algún tiempo comencé una pequeña investigación entre
la población del entorno de mi barrio y lugares que
frecuento con cierta regularidad, para tratar de
conocer de primera mano que piensan los cubanos
sobre el salario promedio que se paga en Cuba.
La
pregunta que les hice a las 27 personas a quienes me
acerqué fue: ¿Usted cree que con el salario promedio
de 245 pesos una persona puede vivir decorosamente?
De los 27, 7 no quisieron responder a la pregunta,
el 25,9%; la respuesta de los otros 20, el 74,1%,
fue rotunda: No.
Con
algunos de los entrevistados la pregunta surgió en
medio de una conversación, por lo general sobre las
dificultades de la vida diaria del cubano promedio y
lo difícil que se está poniendo la situación. Estos
abundaron y trataron de fundamentar su respuesta,
basados fundamentalmente en la propia experiencia.
La
cuestión más planteada por ellos fue: lo que se
entrega por la libreta de abastecimiento (cartilla
de racionamiento), alcanza para comer unos diez o
doce días del mes realizando una sola comida al día
y con un mínimo de proteínas en la dieta; por lo que
se debe recurrir al mercado paralelo, es decir a los
mercados donde por lo regular funciona la tan negada
por el gobierno ley de la oferta y la demanda, y con
los precios de las mercancías en estos mercados
difícilmente se pueden adquirir los productos para
completar la alimentación del mes.
Uno de
ellos fue un poco más profundo y arriesgado, creo
yo, que los demás al decir: el trabajador cubano
trabaja 24 días al mes para recibir el salario de un
día, el resto los trabaja de gratis para el
gobierno; y a continuación se explicó: el salario
promedio representa unos 9 dólares al cambio actual,
que es el salario de cualquier trabajador en otras
partes del mundo.
Ante
la reiteración del planteamiento sobre que el
salario medio del cubano no alcanza para comer, los
cuestioné: ¿Y cómo es que viven, se visten y salen a
pasear?, la respuesta también fue reiterativa:
Porque viven del invento, de la venta de las cosas
que sacan de sus trabajos, del robo, el hurto y el
engaño, en fin del "bisnes", obligados por el
gobierno.
Estos
planteamientos me han llevado a tratar de conocer
cuanto es lo que necesita un cubano para comer y
sobrevivir.
Comenzaré por los productos y la cantidad por
persona que se entregan por la cartilla de
racionamiento y calcular para cuantos días alcanza,
en el supuesto de que todos sean entregados a un
mismo tiempo, lo que, en la realidad, no sucede así.
Por la
cartilla de racionamiento le corresponde a cada
cubano mensualmente: 6 lb. de arroz, 1 lb. de
granos, 5 lb. de azúcar, 1 lb. de sal, 1 lb. de
pastas, 8 huevos, 1 lb. de pescado, 1 lb. de
picadillo texturizado, 1 lb. de pollo, ½ lb. de
aceite (cuando hay disponibilidad), 3 lb. de papas,
5 lb. de boniato, 3 lb. de plátano y un pan diario.
Según estas cantidades, cada cubano puede consumir
diariamente: 3,2 onzas de arroz; 0,53 onzas de
granos, de pastas, de pescado, de pollo y de
picadillo; 1,6 onzas de papas y plátanos, 2,7 onzas
de boniato; 0,27 onzas de aceite. Es claro que nadie
va a cocinar estas cantidades diarias, primero
porque no tienen pesa para hacer bien las divisiones
y segundo, porque sería incrementar el agobio
diario.
Por
estas últimas razones averigüé con algunas amas de
casa que cocinan diariamente y como hacen para
estirar los abastecimientos para el mes completo, y
me explicaron que, lo que se entrega por la
"libreta" alcanza escasamente para cubrir las
necesidades de alimentación mínimas para unos 10-12
días del mes, para completar la comida para el resto
del mes deben, como explicaron los encuestados,
concurrir a los mercados de precios liberados; donde
una libra de carne de puerco cuesta unos 20 pesos,
la libra de arroz 4.50, la libra de boniato entre 1
y 2 pesos, la de malanga 6, etc.
Si
calculamos, según lo manifestado por estas personas,
que lo entregado por la cartilla de racionamiento
alcanza para 10 días, es decir para una tercera
parte del mes, las otras dos terceras partes, por
lógica, deben provenir del mercado paralelo o de las
llamadas shoppings.
Un
cálculo aproximado de los gastos en los productos de
la cartilla de racionamiento y los fundamentales de
un cubano; como electricidad, gas, transportación a
y desde el trabajo, los sitúa en unos 61.46 pesos
(25% del salario promedio); es decir, le quedan
libres 183.54 pesos.
Ahora
bien debe adquirir por lo menos 12 lb. de arroz a
4.50 pesos, que hacen un total de 54 pesos, también,
al menos, 3 lb. de carne a 20 pesos (total 60
pesos); unas 6 lb. de otras viandas y vegetales a un
precio promedio de 2 pesos, que suman 12.00; 2 lb.
de pescado a 25.00 hacen 50.00 más; y ya a estas
alturas de las cosas le quedan solamente 7.54 pesos
para cubrir el resto de sus necesidades básicas, que
si es fumador se le van en una cajetilla de
cigarrillos. En fin que con un cálculo aproximado se
puede ver que con el salario promedio es bien
difícil sobrevivir en Cuba.
Esta
crítica situación de la población cubana se refleja
en el informe de la FAO "El Estado de la Inseguridad
Alimentaria en el Mundo 2001" que indica el
incremento de la desnutrición en Cuba en el período
1997-99, ya que en los años 1990-92 el nivel de la
población subnutrida en Cuba fue de un 4,0% y en
1997-99 ascendió al 17,0%, o sea 1,9 millones de
personas), y es posible que en la actualidad esta
cifra sea aún mayor.
Quizá
esto explique, aunque no justifique, el hecho de que
en la prisión de Ariza la mayoría de los reclusos
por delitos comunes estaba por delitos de hurto y
sacrificio de ganado mayor, robo de comida en
almacenes estatales y otros delitos vinculados a la
necesidad perentoria de encontrar algo que llevar
para la casa, ya sea comida, ropa o artículos de uso
personal.
El
gobierno de un país que no sea capaz de crear las
condiciones para que sus ciudadanos puedan vivir
decorosamente con el fruto de su trabajo creador y
honesto, es un gobierno corrupto, y más corrupto
todavía por cuanto utiliza las necesidades de la
población para ejercer un control casi total sobre
la sociedad, manteniéndola en estado de subsistencia.
Mucha razón tenía Lord Acton cuando dijo: "El poder
corrompe siempre y el poder absoluto corrompe de una
manera absoluta". |